Mensaje del 2 de noviembre de 2019 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina

“Queridos hijos: mi Hijo amado siempre ha orado y glorificado al Padre Celestial. Siempre le ha dicho todo a Él y ha confiado en Su voluntad. Es lo que ustedes, hijos míos, también deberían hacer, porque el Padre Celestial siempre escucha a sus hijos. Un corazón en un corazón – amor, luz y vida. El Padre Celestial se ha donado mediante un rostro humano, y ese rostro es el rostro de mi Hijo. Ustedes, apóstoles de mi amor, siempre deberían llevar el rostro de mi Hijo en sus corazones y en sus pensamientos. Deberían siempre pensar en Su amor y en Su sacrificio. Deberían orar de manera que siempre sientan Su presencia, porque, apóstoles de mi amor, esa es la forma de ayudar a todos aquellos que no conocen a Mi Hijo, que no han conocido Su amor. Hijos míos, lean el Libro del Evangelio que siempre es algo nuevo. Es lo que los une a mi Hijo quien nació para llevar palabras de vida a todos mis hijos y para sacrificarse por todos. Apóstoles de mi amor, guiados por el amor a mi Hijo, lleven amor y paz a todos sus hermanos. No juzguen a nadie. Amen a cada uno mediante el amor de mi Hijo. De esta manera, estarán cuidando su alma: es lo más precioso que les pertenece verdaderamente. Les doy las gracias.”

Message 2 November 2019

“Dear children, My beloved Son always prayed and glorified the Heavenly Father. He always said everything to Him and trusted in His will. This is what you, my children, should also do, because the Heavenly Father always listens to His children. One heart in one heart – love, light and life. The Heavenly Father gave Himself through a human face, and this face is the face of my Son. You, apostles of my love, you should always carry the face of my Son in your hearts and your thoughts. You should always think of His love and His sacrifice. You should pray to always feel His presence, because, apostles of my love, that is the way for you to help all those who do not know my Son, who have not come to know His love. My children, read the book of the Gospel. It is always something new, it is what binds you to my Son who was born to bring the words of life to all of my children and to sacrifice Himself for all. Apostles of my love, carried by the love for my Son, bring love and peace to all of your brothers. Judge no one. Love everyone according to the love for my Son. In this way, you will also be caring for your soul, and it [your soul] is that which is most precious, which truly belongs to you. Thank you.”